El texto que sigue a continuación es una carta que escribió un miembro del Partido Humanista de Francia, haciendo referencia a los hechos de violencia que sufrió el país y otras cosas que a mi parecer son más que interesantes. ¡Que lo disfruten!. El Editor
PUNTO DE VISTA
(Por Philippe Moal)
Nuestra sociedad está muy muy enferma… hasta el punto de no sentir el dolor más que cuando hay un absceso que revienta. La sociedad está como bajo el efecto de la morfina, ya no reacciona a los verdaderos problemas, anestesiada por sus conflictos, sin el plus de energía necesario ni la menor reversibilidad para resolver los verdaderos temas de fondo.
Explotan algunos jóvenes y eso produce asombro. Sin embargo, una sociedad que produce la violencia no puede esperar en contrapartida más que violencia; una sociedad que produce desesperación debe esperar actos desesperados; una sociedad que excluye se debe preparar para ser rechazada…
En nuestra sociedad anquilosada, donde cada uno resiste por sí mismo y donde otros se llenan los bolsillos, los jóvenes divergen y se vuelven incendiarios o extremistas, sin duda alcanzados en lo más profundo de si mismos por la violencia económica, racial o de otro tipo. Sus actos, ni reflexivos, ni organizados, responden a la violencia más adulterada por la violencia más primaria, espontánea y reactiva. Sin duda vaciados de todo reparo, han entrado en el engranaje de la violencia, siguiendo por eso mismo, el juego de aquellos a los que acusan. Éstos, en efecto, aprovecharán para justificar su represión con el fin de perseguir, por un control cada vez más tenue, su obra de "liberación" por la economía de mercado. Todo desbordamiento sirve entonces para remachar y reindicar el buen camino… el que lleva a las cajas celui qui mène aux caisses.
Cuando se aprovecha la ocasión de hablar a jóvenes de hoy, se comprueba que en su mayoría, sean de las afueras o de barrios, desaprueban los actos violentos pero los comprenden, porque saben, unánimemente, cuáles son los orígenes de esta violencia. A diferencia de las otras generaciones, los jóvenes se comunican entre ellos y están en una "frecuencia" de jóvenes, en la frecuencia "hay peligro si no se nos pasa también en la caja". "il y a danger si on ne passe pas nous aussi à la caisse".
No se trata únicamente de un problema de integración, sino también de un problema de conflicto generacional. Una sociedad que cierra el futuro de sus nuevas generaciones se condena a la implosión.
¿Un joven es hoy capaz de aportar su contribución a la sociedad?. ¿Es capaz de ofrecer lo nuevo, de ofrecer nuevos modelos, de proponer nuevas pistas, cómo se debe hacer para que la sociedad avance?. No, puesto que un joven sufre, más que otros, la apisonadora de esta sociedad donde el dinero es rey y por donde pasa todo. Él no tiene y debe inclinar la cabeza para tener un trabajo con salario de miseria esperando hacer sus pruebas; debe doblar la espalda para tener con qué responder a todos los deseos que le han metido en el cerebro.
El potencial, la energía, el vigor, el optimismo, la imaginación de los jóvenes molestan y asustan, puesto que sus "excentricidades" podrían hacer perder lo que ha costado tanto ganar. Los más inquietos son evidentemente los que poseen más y no nos sorprende si son ésos mismo los que organizan la represión.
Es vital abrir a los jóvenes canales de expresión y de sacarles de la presión del dinero. Es vital quitar las cadenas que hacen de los jóvenes unos esclavos del mercado, unos seres dependientes de la economía, unos seres sumisos o unos rebeldes que se hunden en la violencia.
Debemos aceptar que existen de otro modo, darles la posibilidad de expresarse y de comunicar en la gratuidad total. Debemos hacerles ese regalo.
¿Por qué los adultos embarcan a sus niños en esta lógica del dinero, cuando saben por experiencia que eso no hace feliz, sino al contrario?. ¿Por qué orientan a sus niños hacia tal mundo?. ¿Por qué estas paradojas?.
Esperamos que los jóvenes se organicen, se reúnan e inventen nuevos sistemas de sociedad, puesto que la nuestra está sin aliento y debe reconocer su fracaso que sólo sirve a una minoría cínica. Sin duda nos asombraremos al comprobar que los modelos que surgirán estarán basados en la no-violencia, la equidad para todos y la justicia social.
A ti, joven
Cuando yo tenía tu edad, no me gustaba que dijeran "Cuando yo tenía tu edad". Eso me creaba un malestar, como si eso que hacía, pensaba o sentía no fuera válido. Mi presente me era negado, mi modo de ser replanteada. ¡Tenía ganas de gritar "Dejame vivir"!, pero un adulto se imponía, entonces me callaba. Tomaba eso como un juicio y no como un consejo. Intentaba afirmarme pero dudando de todo, era susceptible. Buscaba mis marcas que quería encontrar por mí mismo. Necesitaba una escucha, comprensión, dulzura, apoyos para hacer elecciones, ayuda para elegir por mí mismo.
No te voy a decir pues "cuándo tenía tu edad", puesto que todavía ahora, miro con ojo suspicaz a los que evocan su pasado como si fuera la panacea. Lo que me interesa concierne más bien a lo que les podrás mostrar a tus niños cuando tengan tu edad actual. ¿Qué mundo les dejarás?. ¿Qué construcción les podrás legar?. ¡Lo que importa aquí no es mi pasado sino tu futuro!.
Proyectarse en el futuro, imaginar, crear, no pararse en la hipocresía de los que no tienen nada más que inventar, tomar lo mejor de lo que se te ha legado y rechazar lo que encadena al ser humano; he aquí lo que importa.
Busca por todas partes lo que se ha dicho y hecho de constructivo en este mundo, y al mismo tiempo, escucha en tu interior las palabras que te llevan hacia tus ideales. Observa lo que traba tu libertad y la de los otros. Reflexiona sobre la sociedad actual, sobre su organización, sus valores, sus modelos, sus procedimientos, sus tendencias… y compara con tus ideales.
Tú quieres ser libre… ¡Todo el mundo quiere ser libre!. Solamente, algunos, para ser libres, encadenan a los otros. Probablemente tú quieres también que todo el mundo sea libre. ¿Crees que se te hace consumir para hacerte libre?. ¿O bien es una ilusión de libertad?. A quién benefician las necesidades que se te ponen en la cabeza?.
Los que deciden el mundo actual son viejos. ¿Pero qué mundo te ofrecen?. Mira alrededor qué modelos te proponen. Los bienes materiales te serán inaccesibles mientras no hayas interpretado su juego, mientras no hayas "probado". Te ofrecen un paisaje social hecho de violencia, de corrupción, de falsa democracia, de injusticias, de miserias, de racismo, de intolerancia y de obligaciones, con el fin de perpetuar su bienestar…
¿Es necesario romperlo todo fuera o destruirse a si mismo?. ¡Sabes bien que no!. Apóyate sobre lo que te parece coherente y no destructor. Pero sobre todo, inventa, crea de nuevo, imagina, atrevete, no tengas miedo ni de equivocarte, ni de fracasar. Sigue los modelos que nacen y no los que mueren.
El mundo cambia rápidamente; mañana, cuando tengas mi edad, puede que ya no lo reconozcas, sin embargo, será eso que tú y tu generación habrán construido o dejado hacer.
No creas que es tu joven edad lo que hace que te sientes perdido; todo el mundo está perdido en el sinsentido actual. Quizás encuentras absurdo este mundo… es absurdo. Pero tú y yo estamos sumergidos en él y ¿que hacemos?. Afortunadamente, el fin de una etapa anuncia siempre el comienzo de otra y es a ti, joven, a quién se le ha pasado el relevo.
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